La presa de Añarbe ha implantado ya de forma completa y operativa su Plan de Emergencia, más de un año antes del plazo máximo reglamentario, fijado para julio de 2027. Este proceso ha supuesto el despliegue efectivo de todos los elementos necesarios para responder ante una eventual emergencia en la infraestructura hidráulica. El último hito tendrá lugar el próximo 18 de junio, con las pruebas de activación de las cuatro sirenas de aviso a la población situadas entre la presa y la zona de Ugaldetxo (Hernani).
El simulacro se desarrollará entre las 9:00 h. y las 13:00 h. aproximadamente y contemplará la activación de los distintos escenarios previstos en el Plan de Emergencia. Estos incluyen situaciones que podrían comprometer la seguridad de la infraestructura o su funcionamiento, como avenidas, seísmos, fallos en el suministro eléctrico, filtraciones, actos de sabotaje o vandalismo, fisuras en la estructura o en el cimiento, anomalías en los órganos de desagüe, precipitaciones intensas localizadas, rotura de compuertas o válvulas, inestabilidades estructurales, deslizamientos de laderas o avalanchas de roca o nieve, así como lecturas anómalas en los sistemas de auscultación.
El ejercicio consistirá en la activación progresiva de los cuatro escenarios definidos en el Plan, en función del nivel de riesgo: el Escenario 0 corresponde a una situación de normalidad con intensificación de la vigilancia y sin necesidad de medidas de intervención; el Escenario 1 implica la aparición de incidencias que podrían derivar en una avería grave si no se aplican medidas correctoras, aunque aún son controlables con los medios disponibles; el Escenario 2 refleja una situación excepcional en la que existe riesgo de rotura o avería grave y no se puede asegurar su control; y el Escenario 3 representa el nivel límite, con una probabilidad elevada de rotura o su inicio, siendo prácticamente inevitable la generación de una onda de avenida. En este último caso es cuando se activan las sirenas de aviso por riesgo de rotura de la presa.
Durante el simulacro del próximo jueves no se prevé la movilización de recursos operativos, si bien participarán la Policía Local de Hernani y la Policía Foral de Navarra, que supervisarán el correcto funcionamiento de la señal acústica y atenderán posibles consultas de la ciudadanía durante el desarrollo del simulacro.
El objetivo del ejercicio es comprobar la eficacia del sistema de alerta de la presa de Añarbe, verificando la cobertura acústica de las sirenas en las zonas potencialmente afectadas y midiendo sus niveles sonoros en puntos de control. Asimismo, se evaluará el sistema de gestión de emergencias, las redundancias de comunicación con el centro de control y la correcta activación de los procedimientos del Plan de Emergencia, incluyendo la gestión de mensajes y el registro de incidencias.
La implantación del plan ha incluido la distribución puerta a puerta de información a la población potencialmente afectada por una eventual evacuación en las zonas de riesgo de inundación, destinatarias del sistema de avisos mediante sirenas. Asimismo, se han celebrado reuniones de coordinación con los servicios de emergencia de los municipios ribereños de la cuenca del Urumea (Goizueta, Arano, Hernani, Astigarraga y San Sebastián).
El proceso ha sido coordinado por el Comité de Implantación, liderado por Aguas del Añarbe, con la participación de las unidades de coordinación de emergencias del Gobierno Vasco y de Navarra, la Protección Civil de las Delegaciones del Gobierno en el País Vasco y Navarra, y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
Todas las entidades implicadas han subrayado la importancia de este tipo de ejercicios para mejorar la coordinación interadministrativa, reforzar la seguridad del territorio y mantener a la población informada y preparada ante la eventual materialización de una situación de emergencia.




